Línea Madrid-Barcelona-Frontera francesa
Eje de conexión con Europa
Eje de conexión con Europa
La Línea de Alta Velocidad Madrid-Barcelona-Frontera francesa, de 804 kilómetros de longitud total, es uno de los principales ejes de comunicación de España con Europa.
Esta infraestructura permite la conexión en alta velocidad entre las cuatro capitales de provincia catalanas y de estas con el resto de España, contribuyendo así a la vertebración territorial de nuestro país. La línea es el eje vertebrador del Corredor Noreste, incluido en el eje prioritario nº 3 en materia de transporte para la Comisión Europea. También forma parte sustancial del Corredor Ferroviario Mediterráneo, infraestructura cuya construcción impulsará el desarrollo de todo el litoral desde Cataluña hasta Andalucía.
Otra característica exclusiva de esta línea es su diseño para tráfico mixto de viajeros y de mercancías (entre el Puerto de Barcelona y la conexión con Francia) lo que supone la posibilidad de establecer nuevos servicios con destino o procedencia en los centros intermodales de Francia y otros países europeos.
Además, esta moderna infraestructura aporta una serie de beneficios como son: facilitar la movilidad de los ciudadanos al reducir los tiempos de viaje, ofrecer elevados estándares de seguridad, calidad, confort, fiabilidad y sostenibilidad socioeconómica y medioambiental a partir de la plena integración en el entorno.
Esta infraestructura permite la conexión en alta velocidad entre las cuatro capitales de provincia catalanas y de estas con el resto de España, contribuyendo así a la vertebración territorial de nuestro país. La línea es el eje vertebrador del Corredor Noreste, incluido en el eje prioritario nº 3 en materia de transporte para la Comisión Europea. También forma parte sustancial del Corredor Ferroviario Mediterráneo, infraestructura cuya construcción impulsará el desarrollo de todo el litoral desde Cataluña hasta Andalucía.
Otra característica exclusiva de esta línea es su diseño para tráfico mixto de viajeros y de mercancías (entre el Puerto de Barcelona y la conexión con Francia) lo que supone la posibilidad de establecer nuevos servicios con destino o procedencia en los centros intermodales de Francia y otros países europeos.
Además, esta moderna infraestructura aporta una serie de beneficios como son: facilitar la movilidad de los ciudadanos al reducir los tiempos de viaje, ofrecer elevados estándares de seguridad, calidad, confort, fiabilidad y sostenibilidad socioeconómica y medioambiental a partir de la plena integración en el entorno.
Financiación europea
Esta línea ha contado con ayudas y financiación recibidas por Adif AV procedentes de los distintos fondos y programas de la Unión Europea (UE).
“Una manera de hacer Europa”
Banco Europeo de Inversiones (BEI)
El Banco Europeo de Inversiones (BEI) colabora en la financiación de este proyecto.
Evolución
La línea de alta velocidad Madrid - Barcelona fue aprobada en 1988 para duplicar la vía existente y construir una infraestructura independiente de alta velocidad. La construcción duró 20 años y atravesó zonas complicadas. Los trenes AVE alcanzaron velocidades máximas de 300 km/h en 2007, reduciendo los tiempos de viaje. La conexión Madrid - Barcelona se estrenó en 2008, con un tiempo de viaje de 2 horas y 38 minutos. La línea se extendió a Figueres en 2013, con una inversión de más de 3.700 millones de euros. También se construyeron túneles urbanos y estaciones destacadas. La línea enlaza con el tramo internacional en Figueres-Vilafant, que conecta Barcelona con París desde 2010.
La infraestructura, en cifras
804 km
de longitud
1.200 km
de corredor entre Figueres y Málaga
ERTMS 1 y 2
sistemas de protección del tren
10 estaciones
de viajeros
Galería de imágenes
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